Tras el asesinato de las religiosas Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, de la Congregación de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús en Haití, la Hna. Paésie, misionera que conocía a las víctimas, afirmó en una entrevista con EWTN Noticias que, además de la violencia criminal, en Haití “se libra una batalla espiritual, así que necesitamos muchas oraciones”.
Las hermanas Onezaire y Voltaire fueron asesinadas por miembros de una coalición de pandillas conocida como Vivre Ensemble (Convivir) que desde el lunes 31 de marzo irrumpió en la ciudad de Mirebalais, en el centro de Haití, liberando a unos 500 prisioneros de una cárcel, invadiendo una estación de policía e incendiando varias viviendas.
La Hna. Paésie, cuyo nombre de pila es Claire Joelle Phillipe, explicó que las víctimas trabajaban en una escuela pública dirigida a personas de escasos recursos, en colaboración con el gobierno. Señaló que la Congregación de las Hermanitas de Santa Teresa del Niño Jesús está “muy cerca de la gente pobre, pero no en las ciudades, sino en el campo”.
La situación en Haití
La violencia en Haití ha escalado de manera alarmante en los últimos años. Según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, al menos 5.601 personas fueron asesinadas en 2024 como consecuencia de la violencia de las pandillas, lo que representa un aumento significativo con respecto a 2023. Además, 2.212 personas resultaron heridas y 1.494 fueron secuestradas.
La Hna. Paésie expresó su preocupación, al señalar que “la situación general está deteriorándose” en el país. Explicó que, durante muchos años, la violencia se limitaba a los barrios marginales de la capital, pero “desde hace aproximadamente dos años, las pandillas se han vuelto más poderosas”.
Las pandillas comenzaron a expandirse y apoderarse de otras partes de la capital, lo que ha acelerado hasta el punto en que “han tomado más del 80% de Puerto Príncipe”, señaló la religiosa.
La religiosa explicó que, cuando las pandillas toman una zona, “la gente tiene que huir para salvar su vida, porque es muy violento. Queman casas, matan personas. Y la gente abandona sus casas y no vuelve. Así que ahora la situación es realmente desastrosa”.
Además, señaló que la violencia ya no se limita a las zonas más pobres, ya que en cualquier escenario, “las personas han tenido que dejar sus casas y huir. Ahora viven en campamentos, en condiciones terribles. Y otras personas aún permanecen en sus casas, pero tienen miedo porque las pandillas se acercan cada vez más”.
La Hna. Paésie concluyó pidiendo oraciones para Haití: “Y les pido a ustedes y a todos los que estarán viendo esta conversación que por favor oren, porque la situación es realmente muy mala”.
- ///FUENTE: ACI PRENSA///