Marzo 2025: narcisismo político

Roza lo surreal los acontecimientos políticos que tienen en nuestra nación, pasando por las alianzas coyunturales, los eslóganes rimbombantes, pero en su mayoría carentes de contenido, y aún así, hay un hecho que se lleva la flor por su peculiaridad y simbolismo, que es el nombre de la sigla con la que supuestamente postularía nuevamente a la presidencia el mayor narcisista que Bolivia vio en los últimos años: Evo Morales Ayma.

El simple hecho de que el expresidente pusiera en su movimiento político su nombre como sinónimo de su proyecto político es simplemente impresentable, históricamente Bolivia se caracterizo por buscar líderes mesiánicos y caudillos, los cuales crean partidos a diestra y siniestra en búsqueda de hacerse con el poder, pero nunca antes nadie se había atrevido a lo que Morales está realizando, lo cual indica claramente que el objetivo de Evo y sus seguidores no es otro que hacerse con el poder, sin ideas, sin razones, es simple ambición.

Quien hace política, dice Weber “(…) aspira al poder; al poder como medio para la consecución de otros fines o al ‘poder por el poder’, para gozar del sentimiento de prestigio que le confiere”, Weber en esta frase concluyente nos indica que es un buen político aquel que aspira a las atribuciones que confiere el gobierno aquel que busca algo más que su propio beneficio, sino también la búsqueda de una idea de nación, y que los malos gobernantes son solo aquellos que buscan servirse y satisfacer su necesidad de reconocimiento, el poder por el poder.

Evo Morales claramente, allá por donde lo ve, toda persona educada, con mínimos conocimientos sobre lo que es la ciudadanía y el orden democrático ve con desdén estos comportamientos carentes de toda ética y moral, lamentablemente la ceguera de una buena porción de la población sigue presente y hace posible que estos comportamientos narcisistas no sean causantes de risa, sino de preocupación.

Pero sin ser suficiente Morales no solo sufre de una personalidad narcisista, sino también de una ausencia de madurez desmedida, nuestro adolescente de 65 años aquí descrito, esta imposibilitado de asumir cualquier responsabilidad por su propio actuar, “las bases me han dicho”, “no quiero reelegirme el pueblo me lo pide”, “Es culpa del imperio”, “la derecha fascista”, “es discriminación”, etc, son frases habituales de un hombre que se ve así mismo como una eterna víctima, yo me pregunto: ¿Cómo puede haber personas que confíen su futuro a un ser que no puede ser ni responsable de sí mismo?

Es una contradicción que aquellos que buscan en los políticos un padre que se haga cargo de sus problemas terminen apoyando a un adulto disfuncional e irresponsable.

Veo con zozobra las voces de apoyo a Morales, y quienes estén de su lado, no son seres engañados por el discurso, son cómplices de un megalómano con enfermedades psicológicas graves.

  • ESTEBAN EDUARDO BURGOA CARDOZO
  • Director Ejecutivo Generación Bicentenario
  • *NdE: Los Textos Reproducidos En Este Espacio De Opinión Son De Absoluta Responsabilidad De Sus Autores Y No Comprometen La Línea Editorial Liberal Y Conservadora De VISOR21