La crisis política de Bolivia, décadas de un país secuestrado en la izquierda

Para Latinoamérica el izquierdismo es un cáncer que se ha ramificado y se ha infectado en muchos órganos vitales de la sociedad; colegios, universidades, asociaciones, sindicatos y por supuesto grupos políticos.

En Bolivia esta situación no difiere de muchos países un izquierdismo que pisó fuerte desde los años 60 posicionados en figuras como Fidel Castro y el Che Guevara partir de ahí figuras políticas surgen en nuestro país y empieza una carrera política para tomar el poder, en esta época surgen. A partir de la caída del Che grupos políticos empiezan a conformarse con la visión comunista, de ahí nace  partidos como el Movimiento de Izquierda Revolucionario liderados por Jaime Paz Zamora, Oscar Eid Franco y Antonio Aranibar. El Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR) creado en 1971, desde su fundación se preocupó por la unidad de la izquierda. La izquierda en Bolivia nació en los años 30, la mayoría de estos partidos se dividieron, podemos nombrar al Partido Obrero Revolucionario (POR, 1935); el Partido de la Izquierda Revolucionaria (PIR, 1940-1955). De una escisión del PIR nació el Partido Comunista de Bolivia (PCB, 1950). Luego el PCB se dividió y surgió el Partido Comunista Marxista Leninista (PCML, 1965). Se creó el Ejército de Liberación Nacional (ELN, 1967), el Partido Socialista (PS, 1970). De una disensión del PS, surgió el Partido Socialista-1 (1978).

En su primera participación electoral, el MIR, bajo la consigna “El poder de la unidad”, creó un Frente Unitario de Izquierda (mayo, 1971) compuesto por el Movimiento Espartaco, Marxistas Independientes y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), para terciar en las elecciones de la Federación Universitaria Local (FUL) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), con la sigla MIR-UMSA donde obtuvieron el triunfo electoral.

Al momento de su nacimiento (septiembre, 1971), el MIR se fundó con la unidad de tres corrientes ideológicas: Marxistas Independientes, Grupo Espartaco y la Juventud Demócrata Cristiana Revolucionaria (JDCR), escisión del Partido Demócrata Cristiano.

En 1972, el MIR impulsó la creación del Frente Revolucionario Antiimperialista (FRA) —durante la dictadura de Hugo Banzer—, con la participación de todos los partidos de izquierda: ELN, PCB, POR (Guillermo Lora), PCML, PS (Marcelo Quiroga Santa Cruz), PRIN (Juan Lechín Oquendo). A pesar de sus postulados estratégicos para derrocar a la dictadura banzerista su duración fue corta, las pugnas internas especialmente con el PCB y el PS, llevaron a la ruptura del FRA. El resultado para el MIR fue la pérdida de sus filas de René Zabaleta Mercado, Pablo Ramos Sánchez, Adalberto Kuajara y otros, que se adscribieron al PCB.

Luego de la experiencia del FRA, el MIR continuó su camino de lucha solo, en alianzas estratégicas coyunturales con los otros partidos de izquierda hasta la creación del frente de la Unidad Democrática y Popular (UDP) en 1978, del cual fue su principal impulsor. La UDP estaba conformada por el MIR, PCB y el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda (MNRI), frente con el cual el MIR gobernó (1982-1984).

El MIR se dividió en MIR MASAS (1984-1990), MBL (1985-2006) y MIR Nueva Mayoría (1985-2006).

El MIR MASAS, en su tradición de unidad de la izquierda, creó el Eje de Convergencia Patriótica (ECP), una alianza con la Coordinadora 4 de Marzo (C4M), el Bloque Popular Patriótico (BPP) y el Partido Comunista V Congreso —escisión del PCB—. Participó como Eje de Convergencia Patriótica en las elecciones nacionales (1989-1993), en el frente de la Izquierda Unida (IU), cuyos candidatos fueron Antonio Araníbar (MBL) y Wálter Delgadillo (MIR MASAS). Se desintegró en 1990. Sus bases aún continúan en la actividad política, dispersos al interior del MAS.

El MIR Bolivia Libre (luego MBL) participó en las elecciones nacionales (1985-1993) en el Frente del Pueblo Unido (FPU), junto al PCB, PS-1, PRIN; los candidatos fueron Antonio Araníbar (MBL) y Óscar Salas (PCB). En las elecciones (1989-1993) se presentó con la Izquierda Unida (IU), junto al ECP, PCB, PS- 1 (fracción Ramiro Velazco), MAS (ala de izquierda, de Falange Socialista Boliviana, FSB de David Áñez), Filemón Escóbar y todo el saldo de la izquierda; sus candidatos fueron Antonio Araníbar (MBL) y Wálter Delgadillo (MIR MASAS). Participó de las elecciones generales (1993-1997) con sus candidatos Antonio Araníbar y Miguel Urioste. De una fracción del MBL, nació el Movimiento Sin Miedo (MSM) cuyo líder sería luego Juan del Granado. De aquí salieron figuras como Marcelo Quiroga Santa Cruz, Luis Espinal.

La época de la nueva izquierda (progresismo) y la izquierda del siglo 21 (socialismo)

Cabe diferenciar bien estos dos tipos de izquierda que se separan, pero promueven los mismos ideales.

El socialismo del siglo XXI es un concepto formulado en 1996 por el sociólogo alemán- mexicano Heinz Dieterich Steffan. Surgió como una reflexión sobre los fracasos del socialismo soviético-oriental del siglo XX y busca superar los proyectos fallidos de estatización de esa época. Este enfoque se diferencia del marxismo clásico al enfocarse más en la democracia participativa y la planificación democrática en lugar de la propiedad estatal de los medios de producción. El socialismo del siglo XXI también promueve la economía de equivalencias, donde se busca una supuesta distribución más justa de la riqueza y los recursos que son de otros. El término ganó popularidad cuando el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, lo mencionó en un discurso durante el V Foro Social Mundial en 2005.

El progresismo (nueva izquierda) nace como un movimiento que se originó en la Escuela de Frankfurt y que se diferencia del marxismo clásico, esta nueva izquierda se enfoca más en la superestructura cultural que en la estructura económica de la sociedad. En lugar de centrarse en la clase obrera como el sujeto revolucionario, la nueva izquierda incorpora a diversos grupos como mujeres, estudiantes, homosexuales, ecologistas, animalistas, negros e indígenas. Esta escuela se desvinculó de la revolución proletaria tradicional y enfocarse en una revolución cultural. En su núcleo se concertó la agenda 2030 una agenda globalista que busca cambiar los valores y la cultura desde una visión de izquierda suave. Es este nuevo grupo que lo conforman progresistas como Samuel Doria Medina que viene de las filas del MIR, Tuto Quiroga, Luis Fernando Camacho, Carlos Mesa, Juan del Granado, Gonzalo Sanchez de Lozada del MNR, Luis Revilla, Ivan Arias, Cesar Dockweiller, Jhonny Fernandez, Percy Fernandez, Yanine Añez y otros mas.

El progresismo sigue sacando nuevos actores políticos.

El izquierdismo como cáncer de un país

Lamentablemente estas dos corrientes han tomado la hegemonía política y cultural del país cortando libertades ya sea mediante un autoritarismo o una dictadura de masas cuando se quiere imponer por vía “democrática” una visión de izquierda, aun sabiendo que vulnera los derechos fundamentales del ser humano como la vida y la propiedad privada. Este progresismo quiere que pocos que están en el poder controlen todos los aspectos de la sociedad ya sea en economía o cultura y desde una visión igual de estatista que el socialismo. Esta hegemonía está presente en los medios de difusión, en las escuelas, en las organizaciones sociales que por hoy creen que la respuesta se basa en un estado protector, paternalista o controlador que desea regular todo aspecto económico con el fin de cooptar mas poder político y tratar de definir las políticas que rigen un país saltándose las leyes fundamentales de la economía que son la oferta y la demanda y por supuesto el libre mercado junto con la inversión privada libre. La visión progresista quiere destruir los valores tradicionales de la sociedad como son la familia como núcleo de la sociedad e imponer una ideología de género.

Desde décadas Bolivia se encuentra sumergida en una corriente de izquierda de la cual no puede salir, debido a esto Bolivia se encuentra entre los países más pobres y atrasados de la región, niveles de calidad de vida muy bajos a nivel mundial y por supuesto una representación de más de 70% de la población cuyo nivel de ingreso está por debajo de la media poblacional y una moneda que pierde poder adquisitivo, por ello sacar a Bolivia de ese entorno es muy importante.

  • OSCAR ARCE
  • ECONOMISTA LIBERAL Y CONSERVADOR SOCIAL. SEGUIDOR DE LA ESCUELA AUSTRIACA DE ECONOMÍA.
  • *NDE: LOS TEXTOS REPRODUCIDOS EN ESTE ESPACIO DE OPINIÓN SON DE ABSOLUTA RESPONSABILIDAD DE SUS AUTORES Y NO COMPROMETEN LA LÍNEA EDITORIAL LIBERAL Y CONSERVADORA DE VISOR21